Cuando llega el resumen de expensas, una de las dudas más comunes entre propietarios e inquilinos es:
¿qué gastos corresponden pagar a cada uno?
Entender la diferencia entre expensas ordinarias y extraordinarias es clave para evitar conflictos y saber exactamente qué te corresponde abonar según la ley y el contrato de alquiler.
En esta guía te explicamos de forma simple qué son las expensas ordinarias, cuáles son extraordinarias y quién debe hacerse cargo en cada caso.
Las expensas son los gastos necesarios para el funcionamiento, mantenimiento y administración de un edificio o complejo.
Incluyen servicios, limpieza, mantenimiento de espacios comunes, administración, reparaciones y otros costos vinculados al consorcio.
En Argentina, las expensas suelen dividirse en dos categorías:
La diferencia es importante porque determina quién debe pagarlas.
Las expensas ordinarias son los gastos habituales y necesarios para el funcionamiento cotidiano del edificio.
Son gastos recurrentes, previsibles y vinculados al mantenimiento normal de la propiedad.
En la mayoría de los contratos de alquiler en Córdoba y Argentina, las expensas ordinarias las paga el inquilino.
Esto se debe a que corresponden al uso cotidiano del inmueble y de los espacios comunes.
Las expensas extraordinarias son gastos excepcionales o mejoras importantes que aumentan el valor del edificio o corrigen problemas estructurales.
No forman parte del mantenimiento habitual.
Por lo general, las expensas extraordinarias las paga el propietario.
La razón es simple: son gastos que afectan el valor patrimonial del inmueble y no el uso cotidiano del inquilino.
La normativa vigente establece que el inquilino solo debe pagar aquellas expensas que deriven del uso habitual de la propiedad.
Los gastos extraordinarios o vinculados a mejoras estructurales corresponden al dueño.
Sin embargo, siempre es importante revisar el contrato de alquiler, ya que allí se detallan las responsabilidades específicas de cada parte.
Muchas veces el resumen del consorcio ya indica claramente la categoría de cada gasto.
Pero si tenés dudas, podés hacerte estas preguntas:
En algunos casos pueden aparecer gastos extraordinarios incluidos dentro de las ordinarias.
Cuando eso sucede, es recomendable:
Una buena administración y asesoramiento inmobiliario ayudan a evitar este tipo de conflictos.
Antes de firmar un contrato, es recomendable:
Esto evita sorpresas y permite tomar mejores decisiones.
No normalmente. Las reparaciones estructurales importantes suelen considerarse expensas extraordinarias y corresponden al propietario.
No. Si la mejora incrementa el valor del inmueble, generalmente debe abonarla el dueño.
El mantenimiento mensual es ordinario.
El reemplazo completo del ascensor suele ser extraordinario.
El contrato tiene validez, pero no puede contradecir la normativa vigente de forma abusiva. Ante dudas, conviene consultar con profesionales inmobiliarios.
La diferencia entre expensas ordinarias y extraordinarias puede parecer confusa al principio, pero entenderla es fundamental para evitar problemas entre propietarios e inquilinos.
En términos simples:
Contar con asesoramiento claro durante una operación inmobiliaria hace toda la diferencia para evitar gastos inesperados y tomar decisiones con tranquilidad.
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